Tecnología de separación y rechazo mediante ráfagas de aire de alta precisión
Los expulsores por aire son sistemas diseñados para redirigir, separar o retirar elementos no conformes dentro de un proceso productivo. Cada chorro genera una ráfaga de aire controlada, capaz de desviar de forma individual y precisa aquellos productos que no cumplen los criterios de calidad establecidos, ya sea por tamaño, peso, forma, densidad o cualquier otro parámetro definido por el sistema de inspección.
Su principal particularidad es que la fuerza se aplica sin que un brazo mecánico entre en contacto con el producto.
Funcionamiento
Cuando el sistema de detección identifica un objeto fuera de especificaciones, el expulsor activa micro–impulsos calibrados para proyectar dicho objeto fuera de la línea de producción sin interrumpir el flujo general. Esta tecnología permite una eliminación rápida, selectiva y altamente eficiente, incluso a gran velocidad.
Las ráfagas de aire generadas por cada chorro permiten dirigir con precisión e individualmente aquellos elementos que no cumplen los criterios establecidos.
La duración de las ráfagas puede adaptarse a las características del producto y las condiciones de transporte.
Para obtener un resultado fiable, es necesario dimensionar correctamente la presión, la duración del impulso de aire, la distancia hasta el producto y la posición de las boquillas.
Características
- Elevada velocidad de respuesta.
- expulsión individual y selectiva.
- Ausencia de contacto mecánico directo.
- Mantenimiento del flujo continuo de la producción.
- Flexibilidad ante diferentes necesidades de separación.
- Posibilidad de realizar clasificaciones o desvíos precisos.